A continuación se da contestación a las cuestiones planteadas ante esta Dirección General por la Asociación de Instaladores Eléctricos y de Telecomunicaciones de Cantabria (ASIECAN) en relación al correcto desarrollo de la actividad de los instaladores eléctricos.

 

DESCARGAR EL INFORME DEL SERVICIO DE ENERGÍA (03.06.2015)

Será necesario cambiar la derivación individual, al igual que el resto de componentes de la instalación eléctrica cuando no cumpla con los requisitos reglamentarios que le correspondan.

Esto dependerá del tipo de modificación de contrato que se vaya a realizar en la instalación (cambio de titularidad, aumento de potencia, reducción de potencia, Introducción de una nueva línea, etc.), así como de las características de la derivación individual instalada.

Cuando se realiza un cambio en un centralizado de contadores, en ocasiones será necesario cambiar también las derivaciones individuales, por ejemplo cuando las mismas tengan defectos de seguridad o se produzcan calentamientos.

Asimismo, hay que tener en cuenta lo establecido al respecto en la ITC BT 15: Los cables de las derivaciones individuales no presentarán empalmes y su sección será uniforme, exceptuándose en este caso fas conexiones realizadas en la ubicación de los contadores y en los dispositivos de protección. De esta manera, en el caso de que el centralizado de contadores modifique su ubicación, de modo que aumente la longitud de las derivaciones individuales, éstas no podrán ser empalmadas, por lo que resultaría necesario cambiarlas.

Si bien, en el caso de que estas derivaciones individuales se encuentren en buen estado y cumplan con los requisitos de seguridad establecidos no será necesario cambiarlas. En este caso, obviamente será necesario volver a conectar las derivaciones individuales de los usuarios a los equipos de medida. Esta conexión no debe hacerse "de cualquier manera" sino de manera que se garantice la seguridad de las conexiones: correctamente protegidas, precintadas, identificadas y asegurando los aprietes.

En el caso de que un instalador autorizado en el ejercicio de sus funciones, encuentre defectos en una instalación que puedan afectar a la segurldad de las personas, tanto en un centralizado de contadores como en cualquier otro tipo de instalación, debe formular la correspondiente comunicación a esta Dirección General de Innovación e Industria para que tome las medidas que considere oportunas.

Por último, se indica que la documentación exigible para un cambio de centralizado es el correspondiente Certificado de Instalación Eléctrica firmado por un Instalador autorizado.

Este instalador debe incluir en la memoria técnica de diseño que acompaña a dicho CIE una descripción técnica detallada referente al cambio realizado.

No se trata de una consulta, sino de una reclamación, que deberá tramitarse como tal, sí así se considera oportuno, siguiendo el procedimiento correspondiente, indicando la localización exacta e identificación de la instalación, para que se puedan tomar las medidas oportunas.

A este respecto informamos de que desde esta Dirección General se ha llevado a cabo un acuerdo con E.On Distribución para la renovación de una serie de centralizados antiguos, ubicados en unas zonas concretas de Cantabria, en los cuales se habían detectado placas con contenido en amianto. Mediante este acuerdo, la compañía distribuidora asumirá los costes derivados de estas modificaciones, incluyendo la tramitación de los correspondientes planes de trabajo con riesgo de amianto ante las Administraciones competentes.

En primer lugar, es necesario recordar que la actividad que se va a llevar a cabo en una determinada nave o local, condiciona los requisitos exigibles a la instalación eléctrica y otros reglamentos afectados. Por lo tanto, el uso de los locales o Instalaciones debe ser concreto, evitando generalidades del tipo " local comercial", "nave", "almacén de uso genérico".

De esta manera, en el caso de los almacenes, resulta necesario indicar siempre el tipo de mercancías que se van a almacenar, con el fin de determinar si se trata de una Instalación con requerimientos específicos en lo relativo a la Instalación eléctrica (locales con riesgo de
incendio y explosión, local húmedo, etc...).

En los casos en los que se quiera dar de alta el suministro eléctrico para una nave o local sin actividad (por ejemplo el caso de un local en el que se necesita el suministro para poder enseñarlo a posibles inquilinos), esta circunstancia deberá aparecer de forma expresa en el
correspondiente Certificado de Instaladón Eléctrica: "local 1 nave sin actividad". La potencia
solicitada en estos casos deberá ser coherente con una instalación sin uso.

En este sentido, y a la vista de las dimensiones y tipo de almacenamiento que se vaya a llevar a cabo, se puede solicitar que se aporte un estudio de carga de fuego para verificar los requerimientos de la instalación eléctrica. Asimismo, también se verifica si resulta de aplicación el Real Decreto 2267/2004, de 3 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos Industriales.

A este respecto se aclara también que un determinado Certificado de Instalación Eléctrica dejará de ser válido en el momento que se modifique el uso de un determinado local.

Cualquier aumento de potencia (aunque sea únicamente de 1 kW) en locales de pública concurrencía siempre debe tramitarse con proyecto y certificado de inspección inicial por parte de Organismo de Control Autorizado, según lo establecido en la ITC BT 04 e ITC BT 05.

En aquellas instalaciones en las que resulta de aplicación el REBT 2002, según lo  establecido en su artículo 2 - Campo de aplicación, el proyecto debe justificar el cumplimiento de este Reglamento.

Este artículo indica que el REBT 2002 resulta de aplicación (entre otros) a las instalaciones existentes antes de su entrada en vigor que sean objeto de modificaciones de importancia, reparaciones de lmportancia y sus ampliaciones. Se entenderá por modificaciones o reparaciones de importancia las que afectan a más del 50 por 100 de la potencia instalada o afecten a líneas completas de procesos productivos con nuevos circuitos y cuadros, aún con reducción de potencia.

Si bien, desde esta Dirección General, se ha venido aplicando este artículo con una cierta flexibilidad, en el caso de instalaciones afectadas por la campaña de cambio de contadores. En gran parte de las ocasiones, al sustituir un contador electromecánico por uno electrónico  estos últimos mucho más sensibles se producen saltos en el ICP, por lo que es necesario que el usuario realice un aumento de potencia. Si bien, este aumento de potencia no responde a un aumento de uso, ya que esa nueva potencia solicitada estaba siendo ya utilizada antes del cambio de contador.

Este criterio de flexibilización, que no se contradice con lo establecido en el REBT, se aplica únicamente en los casos de instalaciones afectadas por la campaña de cambio de contadores, y nunca en los casos en los que haya existido un corte de suministro o el aumento de potencia venga motivado por la inclusión de nuevos equipos receptores.

Asimismo se indica que, de forma puntual se podrán establecer otros criterios de flexibllización concretos, para instalaciones específicas, en función de su casuística.

Ejemplo: En un comercio dado de alta con el anterior Reglamento, se pretende instalar un equipo de aire acondicionado o similar, que duplica la potencia instalada en el resto del local, ¿es preciso sustituir el total del cableado existente en el comercio en aplicación del vigente Reglamento?

Tal y como ha quedado descrito en la pregunta anterior, el artículo 2 del REBT 2002 establece que este Reglamento resulta de aplicación (entre otros) a las instalaciones existentes antes de su entrada en vigor que sean objeto de modificaciones de importancia, reparaciones de importancia y sus ampliaciones. Se entenderá por modificaciones o reparaciones de importancia las que afectan a más del 50 por 100 de la potencia instalada o afecten a líneas completas de procesos productivos con nuevos circuitos y cuadros, aún con reducción de potencia.

Por lo tanto, en el caso concreto al que hace referencia la pregunta, si la modificación realizada afecta a más del 50 por 100 de la potencia instalada o afecta a líneas completas de procesos productivos con nuevos circuitos o cuadros, será necesario adaptar la totalidad de la Instalación a lo establecido en el REBT 2002, y por lo tanto será necesario sustituir el cableado, si éste no cumple con los requisitos establecidos en dicho reglamento.

Asimismo se indica que, de forma puntual, se podrán establecer otros criterios de flexibilización concretos, para instalaciones específicas, en función de su casuística.

El artículo 2 del REBT 2002 establece que es de aplicación tanto a las nuevas instalaciones como a sus modificaciones. Por lo tanto, también la ITC BT 04, que regula la documentación y puesta en servicio de las instalaciones resulta aplicable a las modificaciones de instalaciones eléctricas y por lo tanto requieren la presentación de la documentación correspondiente ante la Dirección General de Innovación e Industria. Además, el titular de la instalación deberá conservar una copia de todas las modificaciones efectuadas en su instalación, que deberán ser realizadas y documentadas por un instalador habilitado al efecto.

Esta nueva documentación se archivará junto con el certificado de la instalación inicial, no tratándose por lo tanto de un nuevo expediente. Para ello, se deberá hacer referencia al número de expediente original.

Para no dar lugar a error, y para evitar que con un documento que únicamente justifica la modificación de una pequeña parte de la instalación se lleve a cabo una nueva contratación tras un córté de suministro ó un aumento de potencia, esta documentación no se podrá presentar con el formato de CIE ni se pondrá el sello/diligencia que Indica a la compañía suministradora que se puede iniciar el suministro de la Instalación.

El REBT establece que será necesario instalar un interruptor general automático (IGA) de corte omnipolar, que es independiente del interruptor para el control de potencia (ICP) y no puede ser sustituido por éste. Asimismo, indica que se colocará una caja para el ICP, inmediatamente antes de los demás dispositivos.

En el caso de que el ICP esté integrado en el contador electrónico, como tienen en la actualidad la mayoría de los suministros monofásicos, no es necesario que es instale un nuevo ICP en el cuadro de protecciones del usuario. Si bien, será necesario dejar el hueco por sí en cualquier momento se tuviera que instalar un contador que no llevara incluido el ICP.

Sin embargo, en el caso de los suministros trifásicos con una potencia inferior a 15 kW, si resulta necesario que el instalador autorizado deje el hueco correspondiente para la Instalación del ICP, ya que los contadores no lo llevan incorporado.

El REBT sí permite que los conductores de protección sean comunes a varios circuitos en viviendas.

A este respecto la ITC-BT-18 sobre instalaciones de puesta a tierra establece, en su apartado 3.4 relativo a los conductores de protección, lo siguiente: Cuando el conductor de protección sea común a varios circuitos la sección de ese conductor debe dimenslonarse en función de la mayor sección de los conductores de fase.

Asimismo, habrá que tener en cuenta lo indicado en el apartado 2.3 de la ITC-BT 19 sobre conductores de protección en Instalaciones interiores: No se utilizará un conductor de protección común para instalaciones de tensiones nominales diferentes.

Mediante la presentación del Certificado de Instalación Eléctrica, el instalador autorizado que lo suscribe, declara haber ejecutado y verificado con resultado satisfactorio la instalación descrita en dicho certificado. Resulta del todo imposible que, en el momento que un instalador autorizado presenta un Certificado, desde esta Dirección General se sepa si eso que está manifestando el instalador autorizado es cierto o es falso.

En el caso de que un instalador autorizado presentara un Certificado de Instalación Eléctrica de una instalación no realizada por él mismo, la responsabilidad seria de dicho instalador, y no de esta Dirección General.

Asimismo se advierte que dicho instalador estaría incurriendo en falsedad documental. La expedición de un certificado cuyo contenido no se ajusta a la realidad de los hechos constituye falta grave de acuerdo al artículo 31.2.e de la Ley 21/1992, de 16 de julio, de Industria, y se podría imponer la correspondiente sanción administrativa por parte de esta Dirección General, independientemente de otros problemas en otras jurlsdicciones: civil y/o penal.

Desde el Servicio de Energía, para dar trámite a los Certificados de Instalación para suministros de luz de obra, se solicita que se aporte constancia de que efectivamente va a existir tal obra, y que la potencia solicitada se ajusta a la obra que se va a realizar.

Para ello, se podrá entregar licencia de obra expedida por el Ayuntamiento correspondiente, o bien solicitud de licencia debidamente presentada ante el Ayuntamiento en el modelo que proceda.

Salvo que en el mismo Certificado se indique lo contrario, la vigencia de los mismos es de 20 años, para cualquier otro tipo de suministro.

En el caso de los Certificados de Instalación de luz de obra, una vez finalizada ésta, se debe tramitar por parte del titular el Certificado de luz definitiva para el uso correspondiente.

Según lo establecido en el artículo 48.5 del Real Decreto 1955/2000, de 1 de diciembre, por el que se regulan las actividades de transporte, distribución, comercialización, suministro y procedimientos de autorización de instalaciones de energía eléctrica, es responsabilidad de la compañía distribuidora velar porque no se utilice ningún suministro de los denominados especiales -entre los que se encuentran los suministros de obra- para fines distintos a los que fueron solicitados.

Las acciones que se están llevando a cabo desde esta Dirección General son las siguientes:

En el momento que se detecta una instalación en funcionamiento con luz de obra, bien por inspección realizada de oficio o bien por denuncia, se requiere al instalador que certificó el correspondiente CIE de luz de obra para que aporte aclaraciones sobre dicha situación.

Asimismo, se le requiere para que presente la documentación correspondiente a la instalación eléctrica definitiva, en el caso de que haya sido él mismo el que la haya llevado a cabo, o en caso contrario al titular.

Se entiende que la pregunta hace referencia a los Certificados de Instalación Eléctrica presentados ante la empresa comercializadora, siguiendo el procedimiento simplificado que establecía el artículo 10 de la Orden de esta Consejería de 17 de octubre de 2003, por la que
se dictan instrucciones para la aplicación del REBT.

La Orden INN/2/2015, de 19 de enero, por la que se modifica la Orden de 17 de octubre de 2003, por la que se dictan instrucciones para la aplicación del Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión, suprimió el procedimiento simplificado. Por lo tanto, desde el 28 de enero de 2015, los Certificados de Instalación Eléctrica únicamente se pueden presentar en esta Dirección General de Innovación e Industria para su diligenciado.

Las inspecciones periódicas establecidas en la ITC-BT-05 forman parte del mantenimiento de las Instalaciones regulado en el artículo 20 REBT. Según este artículo son los titulares de las instalaciones los responsables de mantener éstas en buen estado de funcionamiento. De la misma manera los titulares de las instalaciones son los responsables de solicitar los informes de inspección periódica a un Organismo de Control Autorizado de su elección y no la Dirección General de Innovación e Industria.

Esta Dirección General de Innovación e Industria es competente para llevar a cabo las actuaciones de inspección y control que estime necesarias para verificar el cumplimiento de las disposiciones del REBT. En este sentido, se solicita al titular de cualquier instalación los informes de inspección periódica siempre que se considera necesario.

En el marco de esta competencia de actuación y control, desde esta Dirección General, con la colaboración de ASIECAN, se está llevando a cabo la campaña "Instalación segura - Por prevenir no pasa nada", que tiene como objetivo poner en conocimiento de los titulares de las instalaciones de pública concurrencia sus obligaciones en este sentido.

El REBT, en su ITC BT 23, trata la protección de las instalaciones eléctricas interiores contra las sobretensiones transitorias que se transmiten por las redes de distribución y que se originan, fundamentalmente, como consecuencia de las descargas atmosféricas, conmutaciones de redes y defectos de las mismas.

Se trata de los requisitos mínimos que es necesario cumplir. Si bien nada impide que con el fin de mejorar la seguridad de las instalaciones el instalador autorizado introduzca elementos de protección adicionales cuando lo considere necesario, y siempre que se cuente con el visto bueno del titular de la instalación.

No está previsto nueva regulación a este respecto, ni autonómica ni nacional.

Tras el proceso de actualización de los datos de empresas instaladoras llevado a cabo desde esta Dirección General en los últimos meses, así como tras la aprobación de la Orden
INN/2/2015
, de 19 de enero este problema ha quedado solucionado.

Según lo establecido en la ITC BT 13, la situación de las cajas generales de protección {CGP) se fijará de común acuerdo entre la propiedad y la empresa distribuidora, indicando asimismo que no se alojarán más de dos cajas en el interior del mismo nicho, disponiéndose una caja por cada línea general de alimentación.

Por otro lado será necesario tener en cuenta lo establecido en las normas particulares de la compañía suministradora. En concreto, en el caso de E.ON Distribución, S.L. estas normas particulares indican que si la red es aérea sobre poste la CGP se situará a una altura entre 3 y 4 m en el apoyo que E.ON determine, procurando no instalar más de 2 CGP por apoyo.