Como contestación a una consulta realizada por este organismo, la Dirección General de Consumo del Ministerio de Sanidad Consumo y Bienestar Social ha emitido un informe sobre determinados aspectos de la garantía legal en la compraventa de vehículos nuevos y de segunda mano.

A continuación puede acceder a las contestaciones dadas a las consultas planteadas, o si lo prefiere puede descargarse el informe completo descargar documento pdf 

 

El derecho de garantía cubre la falta de conformidad del producto a tenor del artículo 114 del TRLGDCU:

"El vendedor está obligado a entregar al consumidor y usuario productos que sean conformes con el contrato, respondiendo frente a él de cualquier falta de conformidad que exista en el momento de la entrega del producto."

Por otro lado, en el artículo 116 se recogen los requisitos para la conformidad de los productos con el contrato, de modo que el desgaste de una pieza o un producto no constituye en sí mismo una falta de conformidad sino una consecuencia derivada de su naturaleza, por lo que no puede ser objeto de exclusión del régimen de garantía ni limitar la aplicación del derecho a un plazo menor de tiempo.

¿Y resulta posible en el caso en que el comprador manifieste expresamente su conformidad con la exclusión de determinados elementos de "desgaste" mediante la aceptación de un contrato de compraventa?

No resulta posible la exclusión del derecho de garantía ni la limitación de su aplicación a un plazo menor de tiempo aún cuando el consumidor manifieste expresamente su conformidad con la exclusión de determinados elementos de "desgaste" mediante la aceptación de un contrato de compraventa, ya que no existe ninguna posible causa de exención de la responsabilidad legal del vendedor, ya que la Ley señala que es nula toda renuncia previa del consumidor a los derechos reconocidos en la misma (artículo 10 TRLGDCU), sin perjuicio de las instrucciones sobre el uso correcto del bien.

Tal como figura en la respuesta a la consulta CG/41/03 de la Red de Garantías constituida con motivo de la aprobación de la Ley 23/2003, de 10 de julio, de Garantías en la venta de bienes de consumo (que posteriormente fue objeto de refundición en el TRLGDCU), únicamente en el caso de los bienes de segunda mano, y siempre que el producto que compremos sea un bien adquirido a una empresa o a un profesional, la responsabilidad del vendedor es la misma que en el caso de los productos nuevos, aunque se permite que el vendedor y el comprador puedan pactar un plazo menor de responsabilidad que nunca será inferior a un año.

De esta forma, nos encontramos ante tres posibilidades:

  • Que no se pacte ningún plazo: se aplicará el plazo general de dos años.
  • Que se pacte un plazo menor al año: se considera nulo el pacto y se aplica el plazo general de dos años.
  • Que se pacte un plazo superior a un año e inferior a dos: se aplicará este plazo.

Si el plazo es superior a dos años estaremos en el ámbito de la garantía comercial adicional.

En cualquier caso lo que no puede hacer el vendedor es imponer unilateralmente un plazo inferior a los dos años cuando se trate de bienes de segunda mano.

"Artículo 123. Plazos.
1. El vendedor responde de las faltas de conformidad que se manifiesten en un plazo de dos años desde la entrega. En los productos de segunda mano, el vendedor y el consumidor y usuario podrán pactar un plazo menor, que no podrá ser inferior a un año desde la entrega."

De acuerdo con el artículo 116.3 TRLGDCU:

"No habrá lugar a responsabilidad por faltas de conformidad que el consumidor y usuario conociera o no hubiera podido fundadamente ignorar en el momento de la celebración del contrato o que tengan su origen en materiales suministrados por el consumidor y usuario."

Por tanto, sólo se puede exigir responsabilidad al vendedor por la conformidad del producto con el contrato, por lo que será fundamental la descripción que del producto adquirido se haga en el mismo (artículo 114 TRLGDCU).

¿Puede un vendedor entregar un vehículo determinando que existe un fallo en el motor, debido al cual no puede funcionar y eximirse de su responsabilidad alegando que el comprador conocía esta circunstancia?

En relación a los contratos de compraventa aportados como documentos números 2 y 3 adjuntos a la consulta, las cláusulas expresadas en los siguientes términos, no se pueden incorporar el contrato ya que suponen una exención total de responsabilidad:

  • Contrato suscrito con XXXXXXXXXXXXXX.: "El vehículo se vende sin garantía, ya que presenta avería en motor y cambio, además de haber sido trasladado en grúa."
  • Contrato suscrito con XXXXXXXXXXXXXXXXXXX: "El comprador ha revisado y probado el vehículo antes de la compra y queda totalmente satisfecho con el estado en el que se encuentra y el elevado kilometraje que tiene, por lo que el vendedor no da ningún tipo de garantía. El vendedor no se hace responsable de cualquier daño o avería."

Aunque en el contrato de compraventa se estipule que un tercero será el encargado de ejecutar el derecho de garantía, el vendedor no puede eximirse de atender ese derecho, puesto que es el sujeto responsable frente al consumidor de cualquier falta de conformidad que exista en el momento de la entrega del producto, como así declara el artículo 114 TRLGDCU.

Por lo tanto, si el tercero designado para ejecutar la garantía del vehículo no le atiende correctamente, el consumidor seguirá teniendo la posibilidad de dirigirse al vendedor.

El hecho de que el vendedor contrate un seguro de garantía con un tercero supone un refuerzo adicional de los derechos recogidos en el título IV del TRLGDCU, pero no una garantía comercial en el sentido del artículo 125 del TRLGDCU, que se caracteriza por ampliar los derechos legales que se conceden al consumidor y usuario como titular de esa garantía, circunstancia que no se da en el supuesto planteado, puesto que el seguro contratado no amplía derechos, únicamente incorpora un tercer sujeto garante de la responsabilidad que la ley le atribuye al vendedor.

De conformidad con lo previsto en el párrafo segundo del artículo 123.1 del TRLGDCU:

"Salvo prueba en contrario, se presumirá que las faltas de conformidad que se manifiesten en los seis meses posteriores a la entrega del producto, sea éste nuevo o de segunda mano, ya existían cuando la cosa se entregó, excepto cuando esta presunción sea incompatible con la naturaleza del producto o la índole de la falta de conformidad."

En consecuencia, en los 18 meses siguientes a la entrega no existe esta presunción siendo de aplicación las reglas generales sobre la carga de la prueba previstas en el artículo 217 de la Ley de Enjuiciamiento Civil que señala que corresponde "al actor y al demandado reconviniente la carga de probar la certeza de los hechos de los que ordinariamente se desprenda, según las normas jurídicas a ellos aplicables, el efecto jurídico correspondiente..." a sus pretensiones. Es decir, debe ser el consumidor el que pruebe la falta de conformidad.

No obstante lo anterior, más allá de supuestos en los que, atendiendo a la naturaleza del bien o la índole de la falta de conformidad, resulte notorio que la falta de conformidad existía en el momento de la entrega, parece claro que la prueba del consumidor podrá ser realizada a través de indicios. En cualquier caso, ante la discrepancia de las partes, salvo que éstas voluntariamente acuerden someter el litigio al Sistema Arbitral de Consumo, serán los tribunales los que determinarán la certeza de los hechos en los que funde su derecho, siendo relevante a tal efecto la previsión del apartado 7 del artículo 217 de la LEC sobre el deber del tribunal de tener presente, en la aplicación de las reglas de la carga de la prueba, la disponibilidad y facilidad probatoria que corresponda a cada una de las partes en litigio.